Empatia VS humanización


La diferencia entre «empatía» y «humanización» es bastante confusa.Para mi empatía es ponerte en el “pellejo” del perro y humanización el poner al perro en el “pellejo” del humano.Parece simple, pues por alguna razón hay gente que sigue creyendo que su perro es una persona y esta humanización del perro en la mayoría de los casos es peligroso y negativo para nuestra mascota.

Porque es malo humanizar a tu perro

Tendemos a humanizar a nuestros perros para atribuirle lo peor del ser humano: culpas, rencores, envidias, celos aunque también lo mejor como el amor.

Alguien que humaniza a su perro todo el tiempo, está pasando por encima de toda comunicación posible con su mascota. En cambio, al empatizar  hacemos justo lo contrario: nos preocupamos en averiguar su lenguaje, sus emociones, sus gustos… Conocemos al animal. Y es necesario conocerlo para poder disfrutar de su compañía.

Posiblemente, esto  requiera un esfuerzo mucho mayor que humanizar. De hecho, creo que humanizar no requiere ningún esfuerzo si no todo lo contario, nos reconforta. Alguien que personaliza/humaniza a su perro, probablemente tenga más problemas y conflictos en su convivencia con el,  que alguien que no lo hace.

Empatizar con nuestros perros nos reporta grandes beneficios y conocimientos. Tanto de nuestro perro como de los perros en general. Diría que incluso del mundo animal, y yendo más allá, nos aporta un conocimiento de nosotros mismos. Podemos darnos cuenta de cómo nos ve nuestro perro.

Al humanizar al perro podemos provocar en ellos conflictos, le anulamos su instinto natural, los debilitamos y los desprotegemos modificando completamente su conducta.

Conceptos tan habitualmente atribuidos a los perros  como que sienten amor, venganza, celos, etc. no hacen sino agravar el problema. Cuando hablamos de “amor” en perros deberemos referirnos a “vínculo”. El perro se une a nosotros ya que le damos atención, refugio, protección, recursos para su supervivencia, etc. 

humanizar al perro problemas que causa

El amor aunque creamos que no (a mi me pesar) es un estado emocional humano, no canino. O cuando algún propietario comenta: “mi perro es muy vengativo. Cada vez que me voy de casa me destroza los muebles y se orina por todas partes. Se enfada conmigo porque me voy y por ello me hace eso. “¡Cuando llego a casa siempre le regaño!”.

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En la mente del perro sucede todo lo contrario: él se siente abandonado por lo que el perro sufrirá con esa  sensación y eso le producirá una gran ansiedad. Esta energía negativa la manifestará con lo único que tiene, su boca, además de no controlar sus orines y defecaciones por la ansiedad que padece.El perro, en definitiva, sufrirá la llamada “ansiedad por separación” y no el comportamiento vengativo que sus dueños le atribuyen y por el cual le regañan.

Sé que es muy complicado no caer en la tentación de humanizar a nuestros perros, lo sé porque a mí me pasa, pero estoy seguro de que es un grave error que provoca innumerables problemas de conducta.

Para finalizar os dejo unos libros que considero son muy interesantes para mejorar la comunicación con nuestros perros y son lectura obligatoria si quieres comprender como se comunican con nosotros.

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